Política de sobremesa

En una comida familiar a la que acudí el otro día estábamos arreglando el mundo en cinco minutos mientras tomábamos un café, cuando salió a conversación el que me imagino archiconocido tema de la crisis. Como es costumbre en estos casos, las opiniones no iban más allá de criticar o apoyar las medidas de este o aquel gobierno. En esas estábamos cuando recordé una entrevista que leí hace apenas una semana en El País, en la que el filólogo, filósofo y activista político Noam Chomsky hacía un par de menciones a el tema en cuestión. Entre sus aportaciones me llamaron la atención dos cuestiones en las que hizo hincapié: Primero, que curiosamente las medidas anunciadas por Barack Obama para solucionar la crisis son completamente contrarias a las recomendadas por el FMI y el Banco Mundial para que los países subdesarrollados salgan de su situación. Y segunda, que con la actual coyuntura económica, nadie se acuerda ya de la verdadera crisis por la que atraviesa el mundo; que hay mil millones de personas al borde de la muerte por inanición.
Me parece increíble, y así se lo hice saber a mis familiares, que nos preocupe más, asombrosa y desmesuradamente más, la crisis que afecta a un sistema económico, el capitalismo, que ya nos ha demostrado en más de una ocasión que las crisis son parte de su funcionamiento natural, que la crisis que nos afecta a todos, en conjunto, como raza, a la humanidad. Millones de personas viven bajo el umbral de la miseria, masacradas por el hambre, víctimas de cruentas guerras y mortales epidemias, pero esto es algo que, curiosamente, no se lee en los periódicos occidentales, sino en los periódicos de los países más pobres.
Aquellos políticos, pensadores, filósofos, intelectuales... y, en resumen, cualquier miembro de la inteliguentsia que se atreva a sacar estos temas a debate, está en mi opinión condenado al ostracismo por parte de aquellos que mantienen en sus manos el poder. Ésta es la situación de Noam Chomsky en los EEUU, y la situación de muchos otros como él que por menos conocidos a la mayoría ni nos suenan. Al menos a mi, todo esto me da para pensar, y mucho. ¿A vosotros?




Héctor Anllo Yebra dijo
crise?
que crise?
8 Marzo 2009 | 09:19 PM